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El Presidente Barack Obama fue elegido en noviembre de 2008, en parte por sus promesas sobre la reforma del débil sistema sanitario de Estados Unidos. Sin embargo, a pesar de que en la esfera política nadie pone ya en duda la necesidad de llevar a cabo una reforma sanitaria, a la hora de definir con precisión lo que se debe modificar en el sistema y el modo de hacerlo para conseguir el mejor resultado siguen existiendo grandes desacuerdos políticos y sociales. La National Education Association (NEA), el sindicato de trabajadores más grande de Estados Unidos con 3,2 millones de afiliados, se ha implicado enormemente en esta cuestión con el objetivo de garantizar la puesta en marcha sin demora de una reforma global. La Asociación ha realizado esfuerzos considerables para alcanzar este objetivo, a pesar de que la mayor parte de sus miembros disfruta de buenas prestaciones sanitarias. Más de un año después de la entrada en funciones del Presidente Obama, ya no cabe duda de que la lucha en favor de esta reforma es fundamental para el bienestar del país, si bien la vía para alcanzarla sigue marcada por grandes incertidumbres. La NEA mantiene su compromiso y continua promoviendo esta reforma, un objetivo que persigue desde hace varias décadas.
Cómo se benefician los miembros de la NEA de las prestaciones sanitarias Por norma general, los docentes, miembros de facultad, conductores de autobús, conserjes, secretarios y los otros empleados de las escuelas públicas que forman los 3,2 millones de miembros de la NEA, se benefician de prestaciones sanitarias globales adecuadas. Ello demuestra la importancia que otorgan a estas prestaciones, dado que cada vez que negocian sus condiciones salariales tienen que volver a luchar para obtenerlas. En realidad, estos trabajadores renuncian a menudo a los aumentos salariales para asegurarse de no tener que devolver más dinero de su propio bolsillo por los gastos relativos a la sanidad, y estar seguros de que su cobertura no se reduce. De hecho, una encuesta financiada por la NEA en 2007, realizada justo antes de que la reforma sanitaria se convirtiera en la primera prioridad política nacional de la Casa Blanca y el Congreso, reveló que los miembros y los dirigentes de la asociación ya consideraban que la reforma sanitaria tenía
tanta importancia como las cuestiones relativas a la educación.
En todos los Estados Unidos, probablemente existan más de 30.000 regímenes de seguros sanitarios diferentes presentes entre los miembros de la NEA, aunque no existen datos exactos acerca de ello. Además de este gran número de regímenes de seguros, también existen muchas variantes en cuanto a la manera en que están estructurados y financiados. Cada distrito escolar suele proponer varias posibilidades de seguros sanitarios, entre las que los empleados pueden elegir. Las diferencias entre los distintos regímenes sanitarios pueden residir en el organismo asegurador, los servicios de sanidad específicos cubiertos por el seguro, el tipo de redes y exigencias del proveedor de servicios o en los acuerdos sobre la distribución de los gastos. Las indemnizaciones de los medicamentos prescritos por receta y los cuidados dentales y oftalmológicos se pueden incluir en el seguro sanitario o pueden ser concedidas de forma separada a través de varios regímenes. Sin embargo, en un gran número de casos, las prestaciones sanitarias no son objeto de ningún acuerdo directo entre un distrito escolar y un organismo asegurador. En ocasiones, el personal de las escuelas tiene la posibilidad de beneficiarse de una indemnización de los cuidados sanitarios a través de un trust regional o nacional, una cooperativa, un organismo gubernamental o un sistema de pensiones. En casos mucho menos frecuentes, algunos miembros de la NEA que siguen ejerciendo su profesión no disfrutan de ninguna cobertura sanitaria. Esta situación se debe generalmente al hecho de que estas personas no están en condiciones de pagar la prima básica o de que el número de horas de trabajo prestadas para un mismo y único empleador no es suficiente para que puedan disfrutar de la cobertura del seguro sanitario de ese empleador. El primer caso suele concernir al personal no docente y peor remunerado que trabaja en las escuelas públicas; el segundo caso se suele dar entre los docentes no titulares de la educación superior.
Para los miembros jubilados de la NEA, también puede ser complicado obtener una cobertura sanitaria. En la mayoría de los casos, las personas de 65 años o más pueden beneficiarse del programa Medicare, administrado por el gobierno, un sistema en el que la mayor parte de los trabajadores pagan un impuesto a lo largo de su vida profesional. Sin embargo, debido a la forma en que ha evolucionado Medicare, no todos los funcionarios públicos al servicio de los gobiernos locales o estatales, incluido el personal de la educación pública, responden siempre a los criterios que les permiten disfrutar de este sistema. Excepto en algunos casos, los jubilados de menos de 65 años no pueden beneficiarse de este programa puesto en marcha por el gobierno. Algunos miembros de la NEA, jubilados antes de la edad requerida por el programa Medicare, siguen beneficiándose del seguro sanitario de su antiguo empleador, aunque las condiciones de pago y las cantidades que deben abonar varían de la misma manera que para los empleados activos.
Según los miembros de la NEA, y todos los otros trabajadores de Estados Unidos cubiertos por un seguro sanitario suscrito por su empleador, el factor clave que distingue los diferentes sistemas es la cantidad que deben pagar los empleados y las personas a cargo para poder beneficiarse de los servicios, así como las condiciones que rigen las cantidades a abonar. Los distintos regímenes de seguro pueden exigir el pago compartido de una cantidad determinada en el momento de la prestación del servicio, el pago de un porcentaje determinado de los gastos a través de un seguro común, y el pago de una franquicia por parte del propio empleado antes de recibir cualquier indemnización por parte del organismo asegurador. Lejos de simplificar la situación, un mismo sistema puede incluir varias fórmulas de pago compartido, así como varios seguros comunes y franquicias en los que los precios varían en función de los diferentes tipos de prestaciones que cubren los cuidados sanitarios.
En general, los miembros realizan el pago parcial de la prima del seguro sanitario, pero la cantidad puede variar en función de la situación del empleado en el momento de su contratación (el seguro puede cubrir al empleado solo o también a la(s) persona(s) a cargo), o en función del número de años en servicio.
Acciones de la NEA en favor de la reforma sanitaria En este contexto tan complejo entró en funciones el Presidente Barack Obama en enero de 2009, después de haber llevado a cabo una encarnizada campaña en favor de la reforma sanitaria. Sin embargo, cabe precisar que la National Education Association ya había comenzado a mediados de 2007 a orientar sus prioridades hacia la reforma sanitaria, fomentando una reforma que permitiera garantizar una cobertura sanitaria de calidad y accesible financieramente a todos los ciudadanos del país. Fundamentalmente, la NEA estimaba (y estima) que la reforma sanitaria está relacionada con la educación. En Estados Unidos, alrededor de 8 millones de niños no disfrutan de un seguro sanitario y los miembros de la NEA constatan día a día el impacto negativo de las personas sin seguro en el sistema educativo nacional. Por culpa de la mayor frecuencia de sus ausencias, los niños sin seguro tienen peores resultados en la escuela y están menos predispuestos al aprendizaje. De forma paralela, aunque la gran mayoría de los miembros de la NEA disfruta de buenas prestaciones sanitarias, cada vez se enfrentan más a unos desagradables compromisos entre los aumentos salariales y el mantenimiento de estas prestaciones. La Asociación reconoce asimismo que el aumento de los gastos sanitarios genera serios problemas a nivel de la hacienda pública, tanto en el ámbito local como nacional, y que el gran número de adultos sin seguro en el país (cerca de 37,6 millones de personas de entre 19 y 64 años) constituye una preocupación a la vez moral y financiera. En general, un seguro suscrito por el empleador y que cubra los gastos de una familia suele ascender a más de 13.000 dólares al año, y un estudio reciente ha demostrado que, como media, más de 1.000 dólares de la totalidad de la prima se invierten en compensar los gastos sanitarios concedidos a las personas que no tienen seguro, especialmente en los servicios de urgencias. Además, la NEA está totalmente convencida de que para alcanzar este objetivo es necesario reforzar los controles y fomentar la competencia en el mercado de los seguros sanitarios.
Si bien es cierto que las preocupaciones nacionales sobre una reforma sanitaria íntegra han adquirido una importancia política considerable a lo largo de los dos últimos años, no podemos olvidar que la NEA apoya esta reforma global desde hace ya mucho más tiempo. La instancia legislativa de la NEA que elabora sus políticas, la Asamblea Representativa (AR), se reúne anualmente en vistas de adoptar las prioridades legislativas y las resoluciones políticas de la Asociación, así como para tratar cuestiones diversas necesarias para su gestión diaria. Desde hace décadas, la AR ha adoptado numerosas resoluciones relativas a la sanidad, fundadas sobre el principio de que "una sanidad global y accesible financieramente, incluida la indemnización de los medicamentos prescritos por receta, constituye un derecho de todos los ciudadanos". La Asociación defiende un sistema único de pago de los cuidados sanitarios y lucha por fomentar una reforma que devolvería al país al buen camino en este sentido. Por lo tanto, las resoluciones sobre sanidad adoptadas a lo largo de todos estos años, el compromiso activo en favor de la reforma y las directivas recientes de la AR dirigidas a que la NEA incremente sus esfuerzos en este ámbito, también son factores centrales en las acciones tomadas recientemente por la Asociación en este sector.
A principios de 2007, con vistas a reforzar el marco conceptual y político en el que la NEA trabaja sobre la reforma sanitaria, la Asociación organizó varias reuniones sistemáticas con más de 2.500 miembros y dirigentes locales de todo el país con el fin de fomentar el debate sobre la reforma. Por un lado, el personal de la NEA examinó en pequeños grupos las aspiraciones de los miembros, sus temores y sus objetivos relacionados con la reforma sanitaria y, por otro, la Asociación se basó en las respuestas abiertas de una encuesta para evaluar la mejor vía de progreso. En 2008, en el contexto de una campaña presidencial marcada por la atención en las propuestas de reforma, así como en 2009, cuando la reforma se convirtió claramente en una prioridad política para la Casa Blanca y el Congreso, la AR de la NEA mandó a la Asociación que persiguiera sin descanso el objetivo de la reforma. La AR destacó que las políticas y el programa legislativo de la NEA "expresan la convicción de que todos los ciudadanos de Estados Unidos, de sus territorios y de la Commonwealth de Puerto Rico deberían tener acceso a una cobertura sanitaria de calidad, accesible, global y segura". Las directivas de la asamblea, que la NEA llama New Business Items (NBI), fueron aprobadas durante una votación en la que participaron alrededor de 9.000 delegados presentes en las reuniones.
Dar cuerpo a un proyecto político y de legislación exige el trabajo en coordinación de varios departamentos de la NEA, así como la gestión pragmática de su Presidente, Dennis Van Roekel, que inició su cargo a finales de 2008, cuando la reforma sanitaria saltó rápidamente a lo más alto de las prioridades para la gran mayoría de los responsables políticos de Washington. Entre los departamentos claves de la NEA implicados en la iniciativa por la reforma sanitaria figuran: Negociación Colectiva y Promoción de los Miembros, Relaciones con el Gobierno, Campañas y Elecciones, Relaciones Públicas y Medios de Comunicación Interactivos. En otoño de 2009, los directores, los administradores y el personal de estos departamentos empezaron a reunirse regularmente con el fin de determinar las prioridades, las estrategias y la coordinación de sus actividades relativas a la reforma sanitaria. Las prioridades de trabajo incluyen principalmente: sensibilizar a los afiliados y los miembros de la NEA sobre la necesidad y los objetivos de la reforma sanitaria y contratar a personas que las apoyen sobre el terreno; analizar las miles de páginas que componen la propuesta de ley y aportar respuestas; reunir a los representantes y los dirigentes elegidos del gobierno, principalmente al Presidente Obama, la Portavoz de la Cámara de los Representantes, Nancy Pelosi, y al líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid; trabajar en colaboración con los miembros del Congreso y la Casa Blanca en varios aspectos concretos de la política; trabajar con los medios de comunicación; dar prioridad a la reforma sanitaria en las publicaciones de la NEA; organizar reuniones informativas internas y elaborar documentos políticos que permitan al personal y los dirigentes de la NEA trabajar de forma eficaz sobre las cuestiones relativas a la reforma.
Otro aspecto importante del trabajo de la NEA sobre la reforma consiste en colaborar con otros sindicatos y coaliciones comprometidas con la reforma sanitaria, especialmente con Health Care for America Now (HCAN) y la National Coalition on Health Care (NCHC). La HCAN en particular, desempeña un papel muy importante en los esfuerzos por aportar modificaciones fundamentales al sistema sanitario del país. Con varios sindicatos de trabajadores y varias organizaciones sin fines de lucro dentro de un grupo bien coordinado, la HCAN ha logrado crear consenso sobre muchas cuestiones políticas complejas, determinar y superar las diferencias entre los miembros de la coalición, y velar por que la presión sobre los políticos y la movilización de base sean lo más eficaces y provechosas posibles. Paralelamente, la HCAN sirve de foro para el análisis de las propuestas de reforma sanitaria, de forma que todas las organizaciones y los sindicatos puedan beneficiarse de los análisis realizados por los otros. La NEA es miembro fundador de la HCAN, y miembro de su comité directivo y su consejo ejecutivo. La HCAN vio la luz oficialmente en julio de 2008, y ha crecido hasta contar en la actualidad con más de 1.000 grupos locales y nacionales.
En el plano político, la NEA ha centrado su acción en varias prioridades: garantizar que las compañías de seguros cumplan con sus responsabilidades y se enfrenten a una mayor competencia, que las prestaciones sanitarias para la clase media no sean impuestas, que las personas sin seguro puedan disfrutar de cobertura y que los gastos relacionados con la sanidad sean más accesibles financieramente.
El futuro incierto de la reforma sanitaria en Estados Unidos A lo largo de 2009, la NEA trabajó en la reforma sanitaria convencida de que el camino hacia la creación de una legislación final y global estaría lleno de obstáculos. Sin embargo, la Asociación ha seguido convencida también de que esta imprescindible reforma vería la luz algún día y que un sistema reformado sería mejor que el actual, a pesar de que nunca ha sido posible prever la naturaleza exacta de los cambios que, en definitiva, se ratificarían como ley. El 19 de enero de 2010, una elección senatorial especial celebrada en el Estado de Massachussetts modificó radicalmente las posibilidades prácticas de la reforma, así como el paisaje político en el que el debate sobre la misma se había desarrollado hasta el momento. Tras la victoria del candidato republicano, que conseguía así el escaño senatorial ocupado desde hacía décadas por el demócrata Edward Kennedy, el partido demócrata perdió una 60a voz crucial en el Senado, la que le había permitido triunfar sobre los Republicanos y sobre sus recursos contra un procedimiento parlamentario centrado en oponerse a numerosas iniciativas de los demócratas en favor de la reforma. El resultado de las elecciones también llevó a un gran número de demócratas a exigir una reevaluación del procedimiento y el contenido de la reforma sanitaria. En el momento de la redacción de este artículo, la Casa Blanca acababa de publicar su propio plan de reforma sanitaria, aportando así al Congreso el impulso imprescindible para progresar hacia ella. El plan del Presidente Obama se abría a todos los flancos, dejando entender que la Casa Blanca no iría por el camino de una propuesta revisada a la baja, como había pedido un gran número de demócratas y republicanos.
El Presidente publicó su plan antes de una reunión que había organizado dirigida a los dirigentes de los dos partidos políticos en vistas a debatir públicamente las distintas propuestas de reforma sanitaria. Su objetivo era integrar a los republicanos en el debate y permitir que los ciudadanos americanos pudieran evaluar las distintas opciones de reforma posibles. En definitiva, es posible desembocar en una reforma global o que una fórmula menos ambiciosa se convierta en ley. También es posible no se incluya en la ley ninguna legislación significativa sobre la reforma. Teniendo en cuenta las elecciones de media legislatura que tendrán lugar en noviembre de 2010, los demócratas se sienten muy presionados a dejar en suspenso la cuestión de la sanidad y concentrarse en el empleo y el déficit federal, entre otros.
Las preocupaciones de la NEA sobre la reforma sanitaria llegaron antes que los debates y las iniciativas actuales y, en el futuro, la Asociación seguirá una política y un programa legislativo idénticos a los que conforman las bases de su trabajo actual. La reforma sanitaria es tan urgente hoy como hace dos años, y la Asociación continuará su insistencia en el Congreso y la Casa Blanca para progresar rápidamente y garantizar una cobertura en materia sanitaria de calidad y accesible a todos. |